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Sobre la Autora: 
María Jesús Marín


 

Autora de varios libros. Oradora internacional. Terapeuta emocional con 20 años de experiencia. Especialista en Relaciones Interpersonales. Hipnoterapeuta Clínica y Psicoterapeuta. Coach de Energía Integrada. 

María ayuda a las personas a empoderarse en sus relaciones. Lo ha hecho a través de su trabajo con personas durante los últimos 20 años; y ha creado un método que brinda claridad en todas las relaciones. Y tal y como recalca, el vínculo más importante de todos es el que tenemos con nosotros mismos. 

Es autora, entre otros, del libro "Relaciones Empoderadas: una introducción a las relaciones románticas".  En el texto explica que  todos repetimos los mismos patrones en nuestros problemas de pareja. Por eso, su método se centra en cómo somos gobernados por patrones inconscientes que se repiten y que toman el control de nuestras vidas. Y su mayor don es guiar a las personas con gran claridad e intuición sobre cómo liberarse de estos patrones para vivir vidas más auténticas.



María Jesús ayuda a personas a empoderarse en sus relaciones en el verdadero sentido de la palabra.

De hecho, ha creado un método, avalado por 20 años de experiencia, para aportar claridad en las relaciones y mejorar el nexo de unión en las parejas. Y, tal y como recalca la autora, el vínculo más importante de todos es el que tenemos con nosotros mismos.

Evidentemente, cada uno de nosotros queremos tener una feliz, armoniosa y duradera relación. Sin embargo, en ocasiones, lo que evita que lo consigamos son nuestros patrones inconscientes. Patrones que representamos en nuestras relaciones románticas más que en ningunas otras.

Afirma que, desde el principio de nuestras vidas,  la manera en la que interactuamos crea una serie de patrones y creencias limitantes inconscientes. Pueden ser resumidos en 4 “heridas” principales:

1. Abandono  2. Miedo  3. Control  4. Separación

Cuando experimentamos estas 4 heridas podemos, en cambio, conectar con la Verdadera fuente del amor, Verdad, Libertad y Unión.

Y cuando las heridas han sido curadas completamente, podemos abrazar de verdad todo nuestro ser.

En este libro, la autora nos muestra cómo nuestro bienestar está directamente ligado con la habilidad de relacionarnos con nosotros mismos, los demás y nuestro entorno. 

Nos enseña una guía muy simple, pero muy eficaz, para lograr armonía en la forma en que nos relacionamos con los demás. 

Además recalca que es relativamente fácil disfrutar de paz en la vida cotidiana y en las relaciones

Por eso, en este texto nos indica técnicas a poner en práctia, durante 7 días, para mejorar nuestras relaciones. 


"Creo que estar en una relación consciente nos brinda grandes oportunidades para aprender a amarnos a nosotros mismos y profundizar para descubrir la maravilla de nuestro ser". María Jesús Marín.

 

 

En este libro, la autora explica cómo la relación que tenemos con nuestros padres, desde el momento de la concepción, tendrá una influencia importante en la persona en la que nos convertimos y en nuestra percepción del mundo que nos rodea. 
Por ello, se centra aquí en explorar las interacciones dañinas o heridas con nuestros padres. Y cómo esto puede impedir que seas tu verdadero yo, así como privarte de la energía y las oportunidades para alcanzar tu máximo potencial.
La autora señala que trabajar en el triángulo relacional de Madre-Padre-Hijo/a es esencial como  forma de encontrar la Libertad Interior y la Realización. Y además puede curar heridas profundas.  
"Presta atención a las voces interiorizadas de tu madre y  padre. Aunque no se trata de "cambiar" o "culpar" a tus padres de lo que ha ido mal en tu vida, sino de hacer conscientes sus heridas, esas que se han convertido en las tuyas. Solo así podrás encontrar tu verdadero yo y vivir en libertad", María Jesús Marín.Para poder sanar un corazón roto, debes ser una persona empoderada. Eso significa estar en completa aceptación de quién eres. Si descubre que atrae conflictos o discordia en el hogar, en el trabajo, con sus amigos o incluso con vendedores inocentes en las tiendas, es hora de analizar su relación consigo mismo. Siempre hay razones válidas para construir defensas, pero cuando puede tomar conciencia de sus factores desencadenantes y hacer las paces con las heridas del pasado que ya no le sirven, puede prosperar y evolucionar hacia un individuo empoderado, compasivo y pacífico: la mejor versión de usted mismo. Antiguos alumnos míos descubrieron que a medida que sus vidas se abrían, experimentaron constantemente un grado de libertad, confianza en sí mismos, amor y compasión que nunca supieron que fuera posible. En última instancia, esta apertura del corazón cambia sus relaciones para mejor. A medida que se vuelva más consciente, notará que surgen nuevos patrones de relación mientras desaparecen los viejos patrones. Eso crea un efecto dominó que conduce a relaciones satisfactorias.


 

Para poder sanar un corazón roto, debes ser una persona empoderada. Eso significa estar en completa aceptación de quién eres. Si descubre que atrae conflictos o discordia en el hogar, en el trabajo, con sus amigos o incluso con vendedores inocentes en las tiendas, es hora de analizar su relación consigo mismo. Siempre hay razones válidas para construir defensas, pero cuando puede tomar conciencia de sus factores desencadenantes y hacer las paces con las heridas del pasado que ya no le sirven, puede prosperar y evolucionar hacia un individuo empoderado, compasivo y pacífico: la mejor versión de usted mismo. Antiguos alumnos míos descubrieron que a medida que sus vidas se abrían, experimentaron constantemente un grado de libertad, confianza en sí mismos, amor y compasión que nunca supieron que fuera posible. En última instancia, esta apertura del corazón cambia sus relaciones para mejor. A medida que se vuelva más consciente, notará que surgen nuevos patrones de relación mientras desaparecen los viejos patrones. Eso crea un efecto dominó que conduce a relaciones satisfactorias.La culpa se trata de hacer o no hacer algo. Se trata de acción: 'Robé una manzana, así que me siento culpable porque la acción estuvo mal. He tomado algo de otra persona por error. Eso es culpa.
La culpa puede convertirse en vergüenza cuando la internalizas. En lugar de simplemente relacionarlo con una acción, podrías decir: 'Soy un ladrón'. Soy una mala persona. No merezco volver a comer nunca más porque he tomado comida de otros”. La vergüenza va más allá de la simple acción a la identificación. Se trata de quién sientes que eres: ‘Me equivoco. Soy una mala persona. No soy lo suficientemente bueno’. O tal vez sientes que necesitas visitar a tu tía enferma, pero luego no vas y ella fallece. Te sientes culpable porque no lo hiciste, pero se convierte en vergüenza cuando vas más allá de la acción y te identificas con ella: ‘Soy una persona descuidada. Soy egoísta. Esa es la diferencia. Y por eso también la culpa y la vergüenza a veces se confunden o se vinculan.